Los muros de mampostería en unidades de concreto
En este artículo nos concentraremos en los muros construidos con mampuestos de concreto. En otros artículos de la serie Mampostería: una herencia firme se abordan las ventajas relativas de este tipo de unidades cuando en su fabricación se incorporan agregados reciclados, acabados arquitectónicos integrados y combinaciones de tipos de unidades para lograr patrones de colocación atractivos, entre otros factores.Las ventajas de la mampostería en concreto
Los muros en mampostería de concreto tienen numerosas ventajas, entre las cuales resaltaremos las más relevantes. Como las unidades de mampostería de concreto se fabrican con variaciones dimensionales muy pequeñas, se pueden usar para la construcción de muros con acabado integrado, es decir, que se dejan a la vista los mampuestos logrando una excelente apariencia arquitectónica. Y, si se usan unidades con acabados especiales, se puede ejecutar el muro con decoración incluida. Cuando los muros en mampostería de concreto se revisten, la uniformidad del tamaño de las unidades permite realizar acabados de manera más rápida y con menor consumo de otros materiales. De hecho, cuando la mano de obra es de buena calidad, la alineación del muro y su plomo permiten aplicar directamente sobre este un acabado en estuco y eliminar el uso del revoque. En otros casos, se puede aplicar, directamente sobre el muro, un acabado en pintura. Y, cuando se hace un pañete o revoque, se ejecuta con un espesor mínimo, que suele ser de 10 mm. En la medida en que no se aplican otras capas de materiales sobre el muro, se logra una disminución global del peso del componente construido, que también trae beneficios en la disminución de costos y en que se logre una mayor velocidad constructiva. La durabilidad de los bloques de concreto que cumplen con las normas técnicas de producto es prolongada. En Colombia, los requisitos de desempeño de los bloques se encuentran en la norma NTC 4026 para las unidades de uso estructural y la NTC 4076 para las no estructurales. De hecho, no existen condiciones particulares de clasificación de durabilidad para los bloques por la presencia de agentes agresivos, por lo menos para los que se encuentran comúnmente en las obras. Sin embargo, en el caso de los muros de cerramiento de fachadas o muros en contacto con el agua, se deberían aplicar tratamientos de protección superficial como una hidrofugación o impermeabilización, respectivamente, y realizar un buen tratamiento de las juntas de movimiento o control de los muros para evitar el paso del agua. El proceso de mantenimiento de los muros en unidades de mampostería de concreto es muy simple; incluye el lavado y la pintura o la reaplicación de tratamientos de protección. Rara vez se requiere el cambio de las unidades y el trabajo se suele concentrar en la ejecución de reparaciones menores en el mortero de pega.Recomendamos: 5 recomendaciones para la correcta colocación de concreto en una obra de construcción
Los tipos de unidades
Las unidades de mampostería de concreto se fabrican en una gran variedad de formatos, texturas y colores, pudiendo ser sólidas (bloque) o huecas (ladrillos). En una primera clasificación de los mampuestos de concreto, pueden ser fabricados con agregados de diferentes densidades, lo que permite diferenciarlos por su peso. Se tienen las unidades de peso normal, con densidad superior a 2000 kg/m³, que son las más comunes, pues se utilizan agregados de densidad normal. Están las unidades de peso medio que tienen una densidad entre 1680 kg/m³ y 2000 kg/m³; permiten una disminución de peso hasta del 15 % respecto a las de densidad normal. Finalmente, hay unidades de bajo peso, caracterizadas por tener una densidad menor que 1680 kg/m³, lo que representa una disminución de peso de la unidad de más de un 15 %. El menor peso de la unidad se logra con el uso de mezclas de agregados de densidad normal y agregados livianos apropiados (ASTM C332). Como beneficios, entre otros, se puede mencionar que, además de disminuir el peso (masa) de la unidad, bajan el peso (masa) de la obra. También, se pueden trasportar más unidades en un mismo despacho y se facilita su traslado en la obra (trasiego), lo que aumenta la velocidad de construcción del muro; tienen mayor resistencia al fuego y mejoran el aislamiento térmico. En otra clasificación, las unidades de mampostería de concreto se diferencian por su uso. Hay unidades portantes, también llamadas estructurales, en que el muro tiene la responsabilidad de trasladar las cargas de la obra, además del peso propio, y que se fabrican según la norma NTC 4026. Y aquellas no estructurales o no portantes que solo deben soportar su propio peso y las cargas que se aplican directamente sobre el muro, como la presión del viento, impactos, o eventos sísmicos, y que se fabrican de acuerdo con la norma NTC 4076. De manera tradicional, existe la posibilidad de diferenciar las unidades que están en la parte interna del muro de las que están en sus bordes. Las del interior son llamadas unidades intermedias cuyas paredes finales tienen una proyección, mientras que las unidades que se colocan en los bordes del muro tienen una o ambas paredes finales planas, por lo que se llaman unidades terminales. Su geometría permite mejorar la apariencia del borde vertical de los muros y facilitar la instalación de otros componentes de obra como puertas o ventanas.
Ocurre que, tradicionalmente, se ha pensado que en la zona interna del muro se deben usar unidades intermedias. Pero, el origen de esta práctica y de las geometrías de los bordes de esos tipos de unidades es bastante incierto, atribuyéndolo a la idea de facilitar el proceso constructivo y la adherencia del mortero. Sin embargo, en términos prácticos, las unidades terminales se pueden usar en cualquier posición dentro del muro. Esto tiene muchas ventajas, pues facilita calcular la cantidad de unidades necesarias para construir los muros debido a que no es necesario diferenciar, por un lado, la cantidad de unidades intermedias con proyecciones y, por el otro lado, la cantidad de unidades terminales. Cuando todas las unidades son terminales, se simplifica realizar los pedidos y se evita la sobrecompra innecesaria de piezas. Y finalmente, durante el proceso constructivo, se facilitan el almacenamiento, el transporte y la colocación.
Cuando el muro se construye completamente con unidades terminales, una duda común es cómo colocarles el mortero de pega vertical. De hecho, se tienen dos opciones válidas. La primera es colocar dos líneas de mortero de pega en un espesor un poco mayor que el de las paredes. Y la segunda es colocar el mortero de pega en la totalidad del espesor del muro, lo cual requiere menos supervisión del proceso de construcción, aunque aumenta ligeramente la cantidad de mortero de pega por unidad de área, sobre todo en los muros de gran espesor. La forma de colocación del mortero se muestra en la figura 2.
Otras unidades de mampostería que resultan muy útiles son las denominadas especiales, que tienen perforaciones horizontales o verticales, tabiques rebajados o perforaciones. La figura 3 muestra algunas unidades especiales. A la izquierda , una
unidad tipo “H” que es útil para colocar grupos de ductos verticales entre las celdas; a la derecha, una unidad de tabiques rebajados que brindan muchas posibilidades.
Las unidades que tienen forma de “U” se usan para facilitar la colocación de barras de acero de refuerzo horizontal en el muro cuando su tamaño no permite alojarlas en las pegas entre las unidades de mampostería de concreto. Típicamente, esto ocurre cuando el muro tiene varillas o alambres con diámetros mayores de 5 mm. El acero horizontal que se coloca en un muro tiene varios fines, generalmente estructurales. De manera particular, en el caso de los muros de concreto, es muy efectivo para mitigar la aparición de fisuras por cambios de humedad en ellos. Otra función es permitir la colocación de tuberías y otros tipos de conductos como tuberías de acueducto, electricidad o ventilación.
Para una obra particular, por la amplia variedad en la oferta de estos productos, se recomienda consultar su disponibilidad en los fabricantes.



