Garantizar que un elemento estructural alcance la resistencia especificada es uno de los principales objetivos del control de calidad en la construcción.
Durante muchos años, esta verificación dependió casi exclusivamente de los ensayos de compresión realizados a cilindros de concreto a los 28 días. Sin embargo, hoy existen herramientas que permiten conocer con mayor anticipación cómo evoluciona la resistencia del concreto durante la construcción, facilitando la toma de decisiones en obra.
El uso combinado de buenas prácticas constructivas, ensayos de laboratorio y tecnologías de monitoreo permite reducir la incertidumbre, optimizar cronogramas y mejorar la calidad del proceso constructivo.
¿Por qué es importante controlar la resistencia del concreto?
La resistencia del concreto no depende únicamente de la mezcla diseñada en planta.
Su desempeño final también está influenciado por factores como el transporte, la colocación, la compactación, el curado y las condiciones ambientales durante el proceso constructivo.
En términos generales, la calidad del concreto está asociada a tres etapas principales:
- la variabilidad de los materiales;
- el proceso de producción;
- las condiciones de colocación y curado en obra.
- realizar una adecuada colocación del concreto;
- garantizar una correcta compactación;
- aplicar un curado oportuno y continuo;
- proteger el elemento frente a condiciones ambientales adversas.
- elaboración inadecuada de las probetas;
- condiciones deficientes de curado;
- transporte inadecuado;
- velocidad de carga incorrecta durante el ensayo;
- excentricidades en la aplicación de la carga;
- estado de los dispositivos utilizados en la máquina de compresión.
- el desarrollo de la resistencia;
- la reducción de la porosidad;
- una mayor durabilidad;
- un mejor desempeño frente a agentes externos.
- el proceso de muestreo;
- las condiciones de elaboración y curado de las probetas;
- la trazabilidad de los ensayos.
Esclerómetro
El esclerómetro estima la dureza superficial mediante el índice de rebote. Su principal utilidad consiste en:- identificar zonas con posibles diferencias de calidad;
- comparar elementos similares;
- seleccionar puntos para realizar evaluaciones más detalladas.
- retiro de formaletas;
- descimbrado;
- liberación de cargas;
- programación de actividades constructivas.
- determinar tiempos seguros de desmolde;
- controlar gradientes térmicos;
- prevenir fisuración por temperatura;
- optimizar los tiempos de construcción;
- ajustar las estrategias de curado.
- ensayos destructivos;
- ensayos no destructivos;
- tecnologías como el método de madurez;
- buenas prácticas de colocación y curado.



